no sé cómo empezar...
y este iniciar es poco original
hoy fue un atardecer mágico
poco frecuente como un ramo de flores
en el magno desierto
Conocí a un ser
que desde la imagen misma
que penetraba por mis ojos
conmovía mi existencia a emanciparse
hablar con ese ser era extraordinario
como muy familiar y extraño a la vez
en el alba del atardecer
fingí descanso junto a ella
hasta que indago mi nombre
y yo no se...
sin darme cuenta...
coincidíamos en el lenguaje de nuestra madre
con nuestra gente
Conversábamos sobre
el sabor del sol en la piel
del frio con nuestros cuerpos
de la calidez
de su certeza y mi verba miope, pero segura
y conversábamos también de la belleza del entorno
de los talismanes espirituales
y de la simbología capilar
del reflejo nuestro en ella
de la dolorosa separación y la promisoria iniciación
de espacios vacios de un miedo sin sentido
y un empalme...
En la despedida una sonrisa
y luego un silencio
y con la mirada una despedida que exclamaba...
pero nos dejaba sin un vinculo genuino posterior posible
la iniciativa y el destino penden en el tiempo
un mensaje capturado en una caricia al alma:
Despierta niño que las lagrimas se evaporaron de tu rostro
que la vida es bella
que los ciclo se cierran
no sin antes dejar abiertos los nuevos
y que la vida te ofrece todo a su tiempo
con la voluntad como compañera...
saben algo?
estos hechos han traído felicidad a mi noche y día
y han dibujado una sonrisa en mi alma
domingo, 23 de marzo de 2008
El Sabor del Sol en la Piel
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